Tiempo de preparación: 45 minutos

Tiempo de cocción: 15 minutos

Nivel de dificultad: Difícil

Nivel en calorías y colesterol: Alto

 

Ingredientes para seis personas:

         140 gramos de azúcar

         Un cuarto de taza de agua

         Seis yemas de huevo

         200 gramos de castañas en almíbar

         Tres cucharaditas de extracto de vainilla

         Medio litro de crema de leche

 

Preparación:

Lo primero que debemos hacer, es coger un cazo, y poner a hervir el azúcar y el agua hasta que alcancen el punto de au filet (hilo flojo).

Entonces retiramos del fuego y añadimos las yemas, poco a poco y batiendo con energía. Volvemos al fuego y cocemos, sin dejar de remover y sin que llegue a hervir, hasta que se espese.

A continuación, pasamos el preparado a un recipiente, y lo mezclamos con las castañas, cortadas previamente en trozos pequeños, y el almíbar.

Condimentamos con el extracto de vainilla y añadimos la crema de leche, que hemos batido y espesado. Finalmente, vertemos la mezcla en un bol e introducimos en el congelador hasta que se haya solidificado.

 

Truco:

Si trabajamos con castañas frescas, debemos elegirlas gruesas, duras al tacto y con la piel brillante. El pelado es la parte que necesita mayor dedicación, aunque, si el problema es el tiempo, podemos adquirirlas ya preparadas y enlatadas que encontraremos en los centros de alimentación.

 

Curiosidades:

Durante mucho tiempo, la castaña fue el alimento básico para una gran cantidad de pueblos de la antigüedad, y su presencia, ayudó a combatir los estragos de las repetidas épocas de carencia de trigo durante la edad media. A partir del siglo XVI, se vio desplazada por la llegada de la patata.