Tiempo necesario: Una hora

Nivel de dificultad: Medio

Nivel de calorías: Medio

 

Ingredientes para cuatro personas:

         400 gramos de carne de ternera picada

         100 gramos de carne de cerdo picada

         Dos huevos

         Un poco de harina

         Una ramita de romero

         60 gramos de requesón

         Dos cucharadas de queso rallado

         Medio diente de ajo

         Aceite para freír en cantidad suficiente

         30 gramos de mantequilla

         Una escalonia

         Medio vaso de vino blanco seco

         200 gramos de tomates pelados

         Cuatro cucharadas de crema de leche

         Sal

         Pimienta recién molida

 

Preparación:

Ponga la carne de ternera y de cerdo en un cuenco, añada el romero y el medio diente de ajo triturados, el requesón cortado en trozos, el queso rallado, un poco de sal y pimienta y mezcle después para obtener una preparación bien amalgamada.

Forme las albóndigas con las manos y después de pasarlas por la harina, fríalas en una sartén con abundante aceite muy caliente.

Extráigalas con una espumadera y póngalas sobre un papel absorbente para que pierdan el exceso de grasa.

Derrita la mantequilla en una sartén, añada la escalonia finamente picada y déjela dorar, incorpore después los tomates pelados y chafados con un tenedor.

Sazone con un poco de sal y pimienta y al cabo de diez minutos de cocción, disponga las albóndigas en el recipiente.

Deje cocer las albóndigas durante diez minutos a fuego lento para que se aromaticen y añada a continuación el vino blanco y la crema de leche, apague el fuego y deje que el guiso se enfríe por completo.

Colóquelo finalmente en un reciente de aluminio de cierre hermético y póngalo en el congelador