Tiempo de preparación: 1 hora y 10 minutos

Nivel de dificultad: Difícil

Nivel de colesterol y calorías: Medio

 

Ingredientes para cuatro personas:

-Ocho alcachofas frescas y tiernas

-Un limón

-60 gramos de mantequilla

-30 gramos de harina

-Tres cucharadas de queso rallado

-100 gramos de jamón dulce cortado en tiritas cortas y finas, como si fueran cerillas

-Dos yemas de huevo muy frescas

-Medio litro de leche

-Una pizca de nuez moscada

-Sal

-Pimienta

 

Preparación:

En primer lugar prepare las alcachofas, eliminando las hojas externas más duras y las puntas, córtelas por la mitad en sentido vertical y quite la pelusilla o heno interno y vaya poniéndolas en un cuenco con agua acidulada con zumo de limón, para que no se oscurezcan.

Blanquéelas luego sumergiéndolas en agua salada en ebullición durante un cuarto de hora aproximadamente y luego escúrralas.

Prepare a parte la salsa Mornay, derritiendo 30 gramos de mantequilla en un cazo, añada la harina y mezcle con una cuchara de madera, hasta que este bien amalgamada , es entonces cuando debe ir agregando la leche caliente , removiendo continuamente con una cuchara de madera hasta que la salsa este totalmente homogénea  y cocida.

Sazónela con una pizca de sal, un poco de nuez moscada y un poco de pimienta recién molida.

Retire la salsa del fuego, añádale el queso rallado y complétela con dos yemas de huevo, poniendo la segunda, cuando ya la primera este totalmente incorporada.

Unte con mantequilla una fuente refractaria. Haga una capa de alcachofa, disponiéndolas con la parte convexa hacia arriba. Distribuya parte del jamón dulce en la superficie de la primera capa de alcachofas, y recúbralas con la mitad de la salsa, nivele esta y coloque encima otra capa de alcachofas, repita la misma operación descrita hasta terminar todos los ingredientes.

Ponga la preparación en el horno, precalentando a 180ºC, durante unos 35 minutos.

Cuando la preparación este ligeramente gratinada, llévela enseguida a la mesa.

 

Consejo:

Se trata de un plato sabroso y elegante, que también puede ofrecerse como plato único si se sirve después de un surtido de quesos o embutidos, por ejemplo.