Tiempo de preparación: 30 minutos más el tiempo de reposo de la pasta

Nivel de dificultad: Medio

Nivel de calorías y colesterol: Medio

 

Ingredientes para cuatro personas:

 

-250 gramos de harina de trigo sarraceno

-Dos huevos

-Dos yemas

-Medio litro de leche

-100 gramos de mantequilla derretida

-Sal

-Pimienta negra groseramente molida

-150 gramos de panceta cortada en dados

-400 gramos de espinacas frescas

-Dos cucharadas de queso rallado

-Aceite de girasol para freír en cantidad suficiente

-Unas ramitas de perejil

 

Preparación:

En primer lugar prepare la pasta, y para ello ponga la harina de trigo tamizado en un cuenco grande, haga un agujero en el centro y casque dentro los huevos enteros, añada también las dos yemas y una pizca de sal y un poco de pimienta negra groseramente molida. Bátalo todo con un tenedor agregando poco a poco la leche fría y después la mantequilla derretida. Remueva a fondo, hasta que obtenga una masa espesa y homogénea. Tape el recipiente y déjelo reposar en la nevera durante una hora.

Mientras tanto, limpie las espinacas, lávelas varias veces  y póngalas en una olla sin más agua que la que haya quedado en las hojas después del último lavado.

Añada una pizca de sal gruesa y cuézalas a fuego fuerte durante pocos minutos. Retírelas del fuego antes de que estén cocidas del todo, escúrralas bien y páselas luego bajo el chorro de agua corriente y a continuación, córtelas de manera irregular con un cuchillo.

Ponga los dados de panceta en una cacerola sin ningún condimento, a fuego lento y cuando estén crujientes, elimine la grasa que habrán soltado.

Transcurrido el tiempo de reposo, extraiga la masa de la nevera, e incorpórele el queso rallado, los dados de panceta y por último, las espinacas.

Remueva varias veces para que se mezclen bien los ingredientes entre si, y ponga al fuego una sartén o freidora con abundante aceite, en cuanto este caliente, , vaya vertiendo a cucharadas un poco de la preparación, de forma que queden distanciadas entre sí.

Deje que los buñuelos se doren por ambos lados, y espere a que se hinchen un poco, déles rápidamente la vuelta  con una espátula y luego extráigalos y póngalos en un plato sobre un papel absorbente, para que pierdan el exceso de grasa. Dispóngalos en montoncitos sobre una blonda puesta en una fuente redonda de servicio.

Adorne los bordes de la fuente con ramitas de perejil y llévelos a la mesa mientras estén bien calientes.