Tiempo de preparación: 40 minutos

Tiempo de cocción: 35 minutos

Nivel de dificultad: Fácil

Nivel de colesterol y calorías: Medio

 

Ingredientes para cuatro personas:

         Dos kilos de membrillos

         800 gramos de azúcar

 

Preparación:

En primer lugar, con la ayuda de un cuchillo afilado, pelamos los membrillos y les retiramos el corazón. Seguidamente, los ponemos en un cazo con agua y los hervimos a fuego moderado hasta que estén tiernos. En este momento, los escurrimos y los pasamos por el pasapurés, que le da una consistencia más gruesa que con la batidora, y más indicada para elaborar la confitura.

A continuación, en una olla, mezclamos la pasta de membrillo con la cantidad prevista de azúcar y dejamos que cueza todo junto a fuego lento, removiendo con una cuchara de madera, Mientras, preparamos los recipientes donde dispondremos la confitura. Para ello, los humedecemos con un poco de alcohol, procurando que no quede ninguna gota.

Finalmente, cuando veamos que la confitura ya no se pega en la cuchara, la retiramos del fuego y la introducimos en los recipientes previstos.

 

Truco:

A la hora de servir la confitura, podemos acompañarlas de unas lonchas de queso tierno o de queso fresca, que quedan muy bien, con este tipo de confituras.

 

Curiosidades:

Para el mundo clásico griego, el membrillo tuvo un sentido mágico, ya que según sus creencias les protegía de las influencias del mal. Asimismo, formaba parte de los ritos de las bodas prescritas por Solán.