Tiempo de preparación: 40 minutos

Tiempo de cocción: 60 minutos

Nivel de dificultad: Medio

Nivel de colesterol y calorías: Medio

 

Ingredientes para cuatro personas:

         Una langosta mediana

         Una zanahoria

         Un corazón de apio

         50 gramos de mantequilla

         Un vaso de vino blanco

         Dos yemas de huevo

         Un chorrito de coñac

         Un tazón de nata

         Tres naranjas

         Dos hojas de laurel

         Una ramita de perejil

         Una ramita de menta

         Una ramita de salvia

         Una ramita de tomillo

         Una ramita de albahaca

         Sal

 

Preparación:

En primer lugar, lo que debemos hacer es coger una cacerola grande y ponerla al fuego, y en este recipiente agregamos el apio, la zanahoria, la cebolla, el perejil, la menta, la salvia, el tomillo, la albahaca, el laurel y el vaso de vino, y cubrimos todos estos ingredientes con cuatro litros de agua y lo llevamos a ebullición, dejando que hierva durante unos diez minutos.

Mientras dejamos hervir, aprovechamos para limpiar la langosta y una vez que este limpia y hayan pasado los diez minutos de cocción, vertemos la langosta a la preparación anterior, y dejamos cocer durante unos 45 minutos más, después de los cuales, dejamos que se enfríe con la cacerola tapada.

Cuando haya perdido un poco de temperatura, retiramos la langosta de la cocción, la escurrimos y la cortamos de arriba abajo, desprendiendo el caparazón.

A continuación, cortamos la cola de la langosta, en rodajas de un centímetro aproximadamente, y las salteamos en una cazuela de barro con mantequilla derretida.

Añadimos el coñac, salpimentamos y cocemos todo junto, durante unos diez o 12 minutos.

Mientras pasa este tiempo, aprovechamos para batir ligeramente las yemas y preparamos un zumo con un par de naranjas. Pasado el tiempo previsto, incorporamos la nata, las yemas y el zumo, y removemos hasta obtener una salsa espesa, que dejamos reducir.

Antes de servir, reconstruimos la langosta en su caparazón, sobre una bandeja de mesa, acompañada de unos gajos de naranja, y reservamos durante un par de horas.

Pasado este tiempo, ya esta lista para servir.

 

Consejo:

El tamaño de la langosta, dependerá de los comensales que vayan haber en la mesa, aunque es recomendable que sea de tamaño de mediano, porque así quedará más jugosa.