Tiempo de preparación: 20 minutos

Calorías por ración: 125

Nivel de dificultad: Media

 

Ingredientes para 4 personas:

-Cuatro docenas de mejillones

-Dos cucharadas de aceite de oliva

-Una cebolla pequeña picada

-Un diente de ajo picado

-200 gramos de tomate en lata

-Media cucharada de zumo de limón

-Pimienta negra

-Una cucharada de perejil fresco

 

Preparación:

Lo primero que debemos hacer, es coger los mejillones y echarlos en el fregadero limpio con la suficiente agua para que cubra los mejillones y un puñadito de sal, los removemos para que la suciedad y tierra vayan saliendo de los mejillones, cuando veamos que ya no sale tierra, los sacamos del fregadero, y vaciamos este de agua, para posteriormente repetir el proceso y limpiarlos de nuevo, es recomendable, hacer éste ejercicio hasta tres veces para asegurarnos de que los mejillones queden totalmente limpios.

Una vez que los mejillones ya están listos, los ponemos en un cazo con agua y sal y los ponemos a cocer, hasta que todos queden abiertos, cuando lleguen a este estado, los apartamos del fuego y los escurrimos con ayuda de un colador o escurridor.

Por otra parte ponemos el aceite de oliva, en una sartén y añadimos la cebolla que previamente hemos cortado y picado y la ponemos a freír durante unos tres minutos, una vez que han pasado estos minutos, agregamos el ajo, también previamente picado y lo ponemos a freír, hasta que la cebolla quede transparente, cuando hemos llegado a este punto, debemos añadir los 200 gramos de tomates pelados y el zumo de limón y ponemos a hervir, dejamos cocer todos estos ingredientes, durante unos 3 minutos y posteriormente sazonamos con sal y pimienta negra.

Terminamos de escurrir los mejillones y los ponemos en una fuente, cubriéndolos con la salsa que hemos preparado, y pondremos por encima un poquito de perejil o incluso orégano, para adornar.

 

Consejo:

Aunque quedan mejor los mejillones, también podemos sustituirlos por almejas si lo preferimos, eso si, los mejillones o las almejas deben de ser frescos y no comprarlos congelados o sin su propia concha.