Tiempo necesario: 75 minutos más 6 horas en el congelador

Nivel de dificultad: Fácil

Calorías: 520 por ración

 

Ingredientes para cuatro personas:

         50 gramos de mantequilla

         50 gramos de coco deshidratado rallado

         75 gramos de copos de avena

         25 gramos de harina

         50 gramos de azúcar moreno

         Almendras en láminas y virutas de chocolate

 

Para el helado:

         medio vaso de leche entera

         75 gramos de azúcar

         Cuatro orejones troceados

         Media vaina de vainilla

         Dos huevos

         Media cucharadita de maicena

         150 ml de nata montada

 

Preparación:

Cuece la leche con la vainilla abierta. Cuando rompa a hervir, retira del calor, tapa y espera unos quince minutos. Mientras tanto, bate los huevos junto con la maicena y la mitad de azúcar. Cuando la mezcla esté espumosa, incorpora la leche, posteriormente de sacar la vaina de vainilla, añade el resto del azúcar y espesa al calor removiendo. Deje enfriar y añade la nata y los orejones. Mezcla bien y congela seis horas, batiendo el helado cada treinta minutos con un tenedor.

Mezcla la mantequilla reblandecida con el coco, la avena, la harina y el azúcar. Trabaja la mezcla con la punta de los dedos hasta lograr una mezcla homogénea. Distribúyela después en el fondo de un molde rectangular forrado con papel de horno y métela en el horno precalentado a 180ºC durante unos 25 minutos. Saca y deja enfriar.

Corta la masa en cuadrados rectangulares, disponlos armónicamente de dos en dos, en cuatro platos de postre y coloca encima una bola de helado de vainilla. Espolvorea a continuación con las láminas de almendras y adorna con las virutas de chocolate.