El fondant es una pasta blanca formada por finos cristales de azúcar unidos por un almíbar concentrado, la cocción se hace con el almíbar a punto de bola.

 

Ingredientes:

         Un kilo de azúcar

         100 gramos de glucosa

         25 cl de agua

 

Preparación:

Verter el almíbar sobre una superficie de mármol humedecida y rociar con agua. Una vez frío el almíbar, trabajarlo con una espátula metálica o de madera, raspando el mármol para llevar todo el azúcar a un mismo punto. Después a la inversa, extender el almíbar sobre el mármol, levantando solo la parte superior de la capa de azúcar. Este movimiento repetido es el que favorece la transformación del almíbar en fondant, que en primer lugar se torna opaco y después cada vez más blanquecino. Seguir removiendo hasta que la mezcla espese. Reservar en un cubo o recipiente de plástico que cierre herméticamente.

 

Utilización:

Poner la cantidad de fondant necesario en un cacillo. Calentarlo a fuego lento o al baño María, trabajando con una espátula de madera. La temperatura no debe pasar los 34º C. para que la capa de fondant no quede muy espesa, se puede aligerar con almíbar espeso o con agua.

El fondant que se ha calentado en exceso no queda brillante. Si esto ocurre debe de añadirse un poco de fondant fresco y derretirlo de nuevo. Si esta demasiado líquido, queda transparente y no se puede utilizar.

Sirve para glasear toda clase de pasteles y se añade a la pasta de almendras para evitar que quede aceitosa